Medias de compresión: qué son, para qué sirven y cómo elegir las tuyas

Medias de compresión: qué son, para qué sirven y cómo elegir las tuyas

Medias de compresión: qué son, para qué sirven y cómo elegir las tuyas

Si al final del día notas las piernas pesadas, con esa sensación de hinchazón que no se va ni descansando, las medias de compresión pueden ayudarte. Pero, ¿qué son exactamente? En las próximas líneas te contamos todo sobre las medias de compresión para la circulación. ¡Sigue leyendo!

Qué son las medias de compresión graduada

Las medias de compresión graduadas son prendas que ejercen una presión mayor en el tobillo que va disminuyendo progresivamente hacia la pantorrilla y el muslo. Ese gradiente es precisamente lo que las diferencia de unas medias normales. Pues, ayudan a que la sangre venosa suba con menos esfuerzo hacia el corazón, en lugar de acumularse en la parte baja de la pierna.

Ahora bien, no todas ofrecen el mismo nivel de presión ni están pensadas para el mismo uso. Por eso, existen distintos tipos de medias de compresión según el objetivo, ya sea descanso diario, deporte, trabajo de pie o indicación médica.

Para qué sirven las medias de compresión

Ya sabiendo qué son las medias de compresión, profundicemos ahora en las funciones que cumplen.

Piernas cansadas y mala circulación

La sensación de pesadez, los tobillos hinchados al final del día o el hormigueo en las pantorrillas suelen estar relacionados con una circulación venosa que no funciona con la misma eficacia que debería. En este sentido, las medias de compresión ayudan a que ese retorno venoso mejore, reduciendo la hinchazón y esa sensación de piernas cargadas.

Recuperación tras el ejercicio físico

Después de correr, entrenar en el gimnasio o hacer una actividad física exigente, los músculos acumulan ácido láctico y microinflamación. Debido a ello, usar medias de compresión en las horas posteriores al ejercicio favorece la eliminación de esos desechos metabólicos y acelera la sensación de recuperación muscular.

Prevención en trabajos de pie o viajes largos

Si tu trabajo te obliga a pasar muchas horas de pie o sentado sin apenas moverte (dependientas, sanitarios, personal de hostelería, conductores) o si viaje en avión a menudo o realizas trayectos largos en coche, la sangre tiende a estancarse en las piernas. Para esas jornadas, llevar medias de compresión reduce el riesgo de hinchazón y de molestias asociadas a la inmovilidad prolongada.

Tipos de medias de compresión según su uso

El mercado textil ofrece diferentes tipos de medias de compresión dependiendo de la actividad que vayas a realizar. Veámoslo a continuación.

Medias de compresión para deporte y running

Están diseñadas para acompañar el movimiento. Por lo tanto, cuentan con tejidos más elásticos, transpirables y con compresión pensada para sostener la musculatura durante el esfuerzo, no solo después. Son las que suelen elegir los corredores y las personas que entrenan con regularidad, tanto para mejorar el rendimiento como para reducir las agujetas al día siguiente. Descubre nuestra gama Medias Prenel para running, ciclismo, pádel, trekking y otras disciplinas.

Medias de compresión para salud y circulación

Aquí entran las medias destinadas para las personas con problemas circulatorios diagnosticados, varices, pesadez crónica o recomendación médica expresa. Suelen tener niveles de compresión más altos y, en los casos más específicos, requieren indicación de un profesional sanitario.

Medias de compresión para uso laboral

Pensadas para llevarse toda la jornada bajo el pantalón o el uniforme, priorizan la comodidad y la discreción por encima del rendimiento deportivo. Un ejemplo habitual sería una enfermera que hace turnos de 8 o 10 horas de pie encuentra en este tipo de media un alivio notable en las piernas sin que se note bajo el uniforme.

Cómo elegir el nivel de compresión adecuado

El nivel de compresión se mide en milímetros de mercurio (mmHg) y determina la intensidad de la presión que ejerce la media. Para uso preventivo o piernas cansadas sin patología, una compresión ligera (entre 15 y 20 mmHg) suele ser suficiente. Ahora, si existe un diagnóstico de varices, insuficiencia venosa u otra afección circulatoria, lo recomendable es consultar con tu médico antes de elegir un nivel más alto, ya que puede resultar incómodo o incluso contraproducente.

Como recomendación práctica, si es la primera vez que usas medias de compresión para la circulación, empieza siempre por el nivel más bajo del rango orientado a tu caso y observa cómo responde tu cuerpo antes de subir de intensidad.

Cómo saber tu talla en medias de compresión

A diferencia de unas medias convencionales, aquí la talla no depende solo de la altura o el peso, sino también de las medidas de tobillo, pantorrilla y, en algunos modelos, muslo. Por esta razón, debes tomar estas medidas con una cinta métrica antes de comprar. Además, consulta la guía de tallas específica del modelo que quieres para estar 100% seguro.

Consejos para sacar el máximo partido a tus medias de compresión

Para sacarles el máximo provecho, ponte las medias a primera hora de la mañana, antes de que las piernas empiecen a hincharse con la actividad del día, y retíralas al final de la jornada para dejar que la piel respire. En cuanto al lavado, hazlo a mano o en un ciclo suave para conservar la elasticidad del tejido, y evita secarlas en la secadora.

Por último, renuévalas cada 3 o 6 meses de uso continuado, puesto que la fibra pierde compresión progresivamente aunque la media siga teniendo buen aspecto.

Como ves, no hace falta esperar a tener varices o piernas doloridas para empezar a usar medias de compresión para la circulación. La prevención funciona mejor cuando se aplica antes del problema. Así que, si pasas muchas horas de pie, viajas con frecuencia o entrenas de forma regular, este es el momento de incorporarlas a tu rutina.